Clínica de Marcapasos
Revisión, Programación y Monitoreo Remoto
Un marcapasos no se pone y se olvida. Es un dispositivo que hay que revisar y ajustar conforme tu hijo crece y su actividad cambia. Aquí revisamos el dispositivo, medimos la batería y los cables, y reprogramamos lo que haga falta: sin cirugía y sin dolor.
¿Qué se revisa en la consulta?
Con un cabezal que se coloca sobre la piel, sin nada invasivo, el programador se comunica con el dispositivo. Revisamos la batería para estimar cuánto le queda, los cables para verificar que sigan midiendo bien, y los umbrales de estimulación para dar el mínimo de energía necesaria: menos energía es batería que dura más.
También vemos el porcentaje de estimulación —cuánto trabaja el marcapasos y cuánto late el corazón solo— y el registro de arritmias que el dispositivo guardó desde la última visita. Todo eso define si hay que reprogramar algo.
¿Cada cuánto hay que revisarlo?
Al menos una revisión presencial al año
La revisión dura de 20 a 30 minutos y no duele
El monitoreo remoto complementa entre visitas desde tu casa
Controles más seguidos en los primeros meses tras el implante
Con más frecuencia cuando la batería se acerca a su fin
Recibimos pacientes de otras instituciones y de otros estados
Trae la tarjeta del dispositivo si vienes de otro hospital
¿Cuánto dura la batería?
Depende del dispositivo y, sobre todo, de cuánto trabaje: un niño que depende del marcapasos el 100% del tiempo gasta más batería que uno que solo lo usa de vez en cuando. Por eso no damos una cifra fija.
En cada revisión se calcula la estimación actualizada de batería
El recambio se planea con meses de anticipación, nunca de urgencia
Avisa siempre que tu hijo trae marcapasos antes de una resonancia magnética
Mientras más prolongado el registro, mayor probabilidad de capturar el evento arrítmico.
Vivir con marcapasos: lo que siempre preguntan
Puede usar celular, hablando del lado contrario al dispositivo y sin cargarlo en el bolsillo de arriba. En aeropuertos conviene mostrar la tarjeta del dispositivo y pedir revisión manual. Microondas y electrodomésticos, sin problema. Los imanes se mantienen lejos del sitio del dispositivo. Y la mayoría de los niños hace vida normal, incluido el ejercicio: los deportes de contacto directo sobre el pecho se valoran caso por caso en consulta.
Llama de inmediato si tu hijo presenta
Desmayo o mareo importante, el regreso de los síntomas que tenía antes del implante, hipo persistente o contracciones rítmicas en el pecho o el abdomen, enrojecimiento, inflamación o secreción en la cicatriz, fiebre sin causa clara, o una alerta del monitor remoto.
¿Dónde puedo agendar?
El Dr. Cortazar atiende en tres ubicaciones en CDMX y Zona Metropolitana:
Casa KINDOC Patricio Sanz 1025, Col. Insurgentes San Borja, Benito Juárez, CDMX
KINDOC Universidad Av. Universidad 1080, Col. Xoco, Benito Juárez, CDMX (Dentro de Hospital Ángeles Universidad)
KINDOC Satélite. Circuito Centro Comercial 20, Ciudad Satélite, Naucalpan, Edo. de México (Dentro de Hospital San Ángel Inn Satélite)
¿Qué se revisa en la consulta?
Con un cabezal que se coloca sobre la piel, sin nada invasivo, el programador se comunica con el dispositivo. Revisamos la batería para estimar cuánto le queda, los cables para verificar que sigan midiendo bien, y los umbrales de estimulación para dar el mínimo de energía necesaria: menos energía es batería que dura más.
También vemos el porcentaje de estimulación —cuánto trabaja el marcapasos y cuánto late el corazón solo— y el registro de arritmias que el dispositivo guardó desde la última visita. Todo eso define si hay que reprogramar algo.
¿Cada cuánto hay que revisarlo?
Al menos una revisión presencial al año
La revisión dura de 20 a 30 minutos y no duele
El monitoreo remoto complementa entre visitas desde tu casa
Controles más seguidos en los primeros meses tras el implante
Con más frecuencia cuando la batería se acerca a su fin
Recibimos pacientes de otras instituciones y de otros estados
Trae la tarjeta del dispositivo si vienes de otro hospital
¿Cuánto dura la batería?
Depende del dispositivo y, sobre todo, de cuánto trabaje: un niño que depende del marcapasos el 100% del tiempo gasta más batería que uno que solo lo usa de vez en cuando. Por eso no damos una cifra fija.
En cada revisión se calcula la estimación actualizada de batería
El recambio se planea con meses de anticipación, nunca de urgencia
Avisa siempre que tu hijo trae marcapasos antes de una resonancia magnética
Mientras más prolongado el registro, mayor probabilidad de capturar el evento arrítmico.
Vivir con marcapasos: lo que siempre preguntan
Puede usar celular, hablando del lado contrario al dispositivo y sin cargarlo en el bolsillo de arriba. En aeropuertos conviene mostrar la tarjeta del dispositivo y pedir revisión manual. Microondas y electrodomésticos, sin problema. Los imanes se mantienen lejos del sitio del dispositivo. Y la mayoría de los niños hace vida normal, incluido el ejercicio: los deportes de contacto directo sobre el pecho se valoran caso por caso en consulta.
Llama de inmediato si tu hijo presenta
Desmayo o mareo importante, el regreso de los síntomas que tenía antes del implante, hipo persistente o contracciones rítmicas en el pecho o el abdomen, enrojecimiento, inflamación o secreción en la cicatriz, fiebre sin causa clara, o una alerta del monitor remoto.
¿Dónde puedo agendar?
El Dr. Cortazar atiende en tres ubicaciones en CDMX y Zona Metropolitana:
Casa KINDOC Patricio Sanz 1025, Col. Insurgentes San Borja, Benito Juárez, CDMX
KINDOC Universidad Av. Universidad 1080, Col. Xoco, Benito Juárez, CDMX (Dentro de Hospital Ángeles Universidad)
KINDOC Satélite. Circuito Centro Comercial 20, Ciudad Satélite, Naucalpan, Edo. de México (Dentro de Hospital San Ángel Inn Satélite)
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