Mi hijo se desmayó: ¿por qué pasa y cuándo es del corazón?

Ilustración del Dr. Ovidio Cortazar, electrofisiólogo cardíaco pediátrico en México, tomando el pulso a una niña recuperada de un desmayo junto a su mamá — artículo sobre desmayo en niños y cuándo es del corazón.
Ilustración del Dr. Ovidio Cortazar, electrofisiólogo cardíaco pediátrico en México, tomando el pulso a una niña recuperada de un desmayo junto a su mamá — artículo sobre desmayo en niños y cuándo es del corazón.

Publicado: 14 de octubre de 2026 · Última revisión médica: 14 de octubre de 2026 Autor: Dr. Ovidio Alberto Cortazar Reyes — Electrofisiólogo Cardíaco Pediátrico

La gran mayoría de los desmayos en niños y adolescentes son "vasovagales": una caída pasajera de la presión y de la frecuencia cardíaca que se recupera sola en menos de un minuto y no deja daño. Hay que pensar en el corazón, y pedir valoración con un cardiólogo o electrofisiólogo pediátrico, cuando el desmayo ocurre durante el ejercicio, sin ningún aviso (el niño "cae como tabla"), viene con palpitaciones o dolor en el pecho, ocurre con un susto o un ruido fuerte, o hay antecedente familiar de muerte súbita antes de los 50 años. Todo niño que se desmaya merece, como mínimo, una buena historia clínica y un electrocardiograma.

Si tu hijo se desmayó "de la nada" en la escuela, en la fila, en la regadera o al levantarse de la cama, este artículo te explica qué pasó en su cuerpo, qué hacer en el momento, cómo cambia el desmayo según la edad, cuáles son las señales de alarma que sí apuntan al corazón y qué estudios se piden. Esta es la guía general. Si tu caso es uno de estos dos escenarios específicos, tenemos una guía dedicada a cada uno: se desmayó durante el deporte o se desmayó y se puso rígido o con sacudidas (¿epilepsia o corazón?). Aquí no repetimos lo que explican esas dos; las enlazamos donde toca.

Qué hacer en el momento (y qué no)

Si tu hijo acaba de desmayarse o sientes que "se va":

  1. Acuéstalo boca arriba y súbele las piernas (sobre una silla, una mochila o tus brazos). Así la sangre regresa al cerebro; casi siempre despierta en 10-30 segundos.

  2. No lo sientes ni lo pares de inmediato aunque ya haya abierto los ojos; déjalo acostado 5-10 minutos. Levantarlo rápido es la forma más común de que se vuelva a desmayar.

  3. Afloja la ropa, dale aire y, cuando ya esté bien despierto, agua (no antes: con el niño adormilado se puede ahogar).

  4. Mira el reloj. Cuánto tardó en despertar, si estaba pálido o morado, si se puso rígido o se sacudió y qué estaba haciendo justo antes. Esa información vale más que cualquier estudio.

  5. Si alguien lo grabó con el celular, guarda el video. Para el cardiólogo es oro.

Llama a urgencias (o acude a la sala de urgencias más cercana) si: no despierta en 1-2 minutos; se desmayó mientras corría, nadaba o hacía ejercicio; tuvo un golpe fuerte en la cabeza al caer; se puso morado o respira mal; tiene dolor en el pecho, palpitaciones intensas o se vuelve a desmayar al levantarlo; o es un bebé menor de 1 año y el episodio no encaja claramente con un espasmo del sollozo, es decir, sin llanto, susto o golpe justo antes (lo explicamos abajo). Siempre llama a tu médico.

Si despertó bien, está hablando y reconoce a todos, no necesitas correr al hospital esa noche, pero sí agenda valoración en los siguientes días.

El desmayo común (vasovagal): cómo se ve

Lo que la mayoría de los papás describe es un síncope vasovagal (también llamado reflejo o neurocardiogénico). El cuerpo reacciona "de más" a una situación: estar mucho tiempo de pie, el calor, no haber desayunado, ver sangre, una inyección, un susto, el dolor, estar en un lugar lleno de gente. El reflejo baja de golpe la presión y la frecuencia cardíaca, el cerebro recibe menos sangre por unos segundos y el niño pierde el conocimiento. Al caer, la sangre vuelve al cerebro y se recupera solo.

Lo que lo delata:

  • Hay aviso (pródromos): calor, sudor frío, náusea, "se me nubló la vista", "escuchaba lejos", zumbido en los oídos, palidez que los demás notan ("te pusiste blanco").

  • Hay un desencadenante reconocible: de pie en la ceremonia escolar, en la fila, en el baño por la mañana, después de una inyección o una toma de sangre, con fiebre, en un lugar caluroso.

  • Dura poco: segundos a un minuto, y el niño se recupera completo (puede quedar cansado o pálido un rato).

  • Suele haber antecedente familiar de desmayos "de este tipo" en mamá, papá o hermanos.

  • Es más frecuente en la adolescencia, sobre todo en niñas, y en los "estirones" de crecimiento.

Un dato que tranquiliza: en una serie de 226 niños que llegaron a urgencias por un desmayo, 8 de cada 10 tenían un síncope vasovagal (neurocardiogénico) y la historia clínica con la exploración física fue suficiente para identificarlo en la mayoría; solo 2 de cada 100 tenían una causa cardíaca, y precisamente esos son los que no se pueden pasar por alto [1]. Las guías europeas de síncope describen este patrón clásico (desencadenante + pródromos + recuperación rápida) como el que permite diagnosticar el síncope vasovagal con la historia clínica, sin necesidad de muchos estudios [2].

¿Y los mareos al levantarse?

Muchos papás también cuentan que su hijo "se marea y se pone pálido al pararse" o "ve negro" al levantarse de la cama. Eso es un mareo ortostático: al ponerse de pie, la sangre se queda un instante en las piernas y el cuerpo tarda en compensar. Es común en adolescentes altos, delgados, que duermen poco o toman poca agua. Si llega al desmayo completo, se estudia igual que cualquier otro síncope; si son solo mareos breves que se quitan al sentarse, suele bastar con hidratación, levantarse despacio y no saltarse comidas. Aumentar la sal en la dieta solo se hace si tu médico lo indica: depende de cada niño y no conviene iniciarla por cuenta propia.

¿Cambia según la edad? (lo que suele estar detrás)

Edad

Lo más frecuente

Qué lo distingue

6 meses a 4 años

Espasmo del sollozo (pálido o cianótico): después de un golpe, un susto, un coraje o un llanto intenso, el niño deja de respirar, se pone morado o muy pálido y pierde el conocimiento unos segundos.

Siempre hay un disparador emocional o un golpe justo antes. Empieza entre los 6 y 12 meses, su frecuencia es máxima entre los 12 y 18 meses y en la mayoría desaparece alrededor de los 3-4 años; cerca de un tercio tiene antecedente familiar [3]. Es benigno, pero el tipo pálido puede confundirse con un problema de ritmo, por eso cuando los episodios son muy frecuentes, atípicos o sin disparador claro, se pide un electrocardiograma.

5 a 10 años

Síncope vasovagal con desencadenante claro (calor, ayuno, dolor, ver sangre); menos frecuente que en adolescentes.

A esta edad el desmayo es menos común, así que un episodio sin desencadenante o repetido justifica revisar con más cuidado que en un adolescente.

11 a 18 años

Síncope vasovagal y mareo ortostático: la edad de mayor incidencia. En el estudio poblacional de la Clínica Mayo, el desmayo que llega a consulta ocurre en cerca de 126 por cada 100,000 niños y adolescentes al año, con el pico entre los 15 y 19 años y más en mujeres [4].

Estirón, poca agua, desvelo, ayuno, estar de pie, calor. El mismo estudio encontró que los dos casos graves de la serie (una muerte súbita y un síndrome de QT largo) estaban entre los pocos niños cuyo desmayo fue durante el ejercicio; de ahí la regla de estudiar siempre el síncope de esfuerzo [4].

Dos aclaraciones importantes: el espasmo del sollozo y el síncope vasovagal son entidades distintas (una es un reflejo del llanto en el lactante y preescolar, la otra un reflejo de presión y frecuencia que domina en la adolescencia); y en ninguna edad las señales de alarma de la siguiente sección se interpretan como "normales para su edad".

Las señales de alarma que hacen pensar en el corazón

Un desmayo cardíaco ocurre cuando una arritmia (el corazón late demasiado rápido o demasiado lento) o una obstrucción al flujo de sangre impide que llegue suficiente sangre al cerebro. Son pocos, pero son los que importa encontrar a tiempo, porque muchos de ellos se pueden tratar e incluso curar. Las guías europeas de síncope resumen así las "banderas rojas" que orientan a un origen cardíaco [2]:

🔴 Acude a valoración pronto (no esperes a la siguiente revisión) si el desmayo:

  • Ocurrió durante el ejercicio (no después de terminarlo, cuando el vasovagal es común) → lee Mi hijo se desmayó en el deporte: ¿es el corazón?.

  • Fue sin aviso: no hubo mareo ni palidez previa, el niño "cayó como tabla" o se lastimó la cara al caer.

  • Ocurrió acostado o sentado, no de pie.

  • Lo precedieron palpitaciones ("el corazón me iba a mil") o dolor en el pecho.

  • Lo disparó un susto, un ruido fuerte (despertador, timbre), una emoción intensa o nadar → son los disparadores clásicos del síndrome de QT largo.

  • Vino con rigidez o sacudidas y el niño tardó en recuperarse → lee ¿fue epilepsia o fue el corazón?.

  • Hay antecedente familiar de muerte súbita o inexplicable antes de los 50 años (incluidos ahogamientos o accidentes de auto sin explicación), miocardiopatía, marcapasos o desfibrilador en jóvenes, o arritmias hereditarias.

  • El niño tiene una cardiopatía conocida (operada o no) o le han dicho que tiene un soplo "que hay que vigilar".

  • El electrocardiograma salió anormal o el pediatra escuchó algo que no le gustó.

🟡 Valoración programada en los siguientes días si: es el primer episodio, tuvo desencadenante claro y pródromos, y el niño se recuperó completo. Lo normal es que el pediatra o nosotros confirmemos que fue vasovagal con la historia y un electrocardiograma.

🟢 Seguimiento con medidas generales si: ya fue valorado, el electrocardiograma es normal, los episodios son típicamente vasovagales y poco frecuentes. Aun así, si cambian de patrón, se repiten mucho o aparece una bandera roja, se vuelve a revisar.

Lo que no hacemos es decir "si se desmayó así, seguro es benigno" sin verlo. El semáforo orienta la urgencia; la valoración la hace el médico con el niño enfrente.

¿Qué estudios se piden? (y qué responde cada uno)

En un niño con un desmayo típico, el mejor "estudio" es la historia clínica: qué estaba haciendo, qué sintió antes, cuánto tardó, cómo despertó. A eso se suma la exploración física con presión arterial acostado y de pie. Después, según el caso:

Estudio

Qué responde

Más información

Electrocardiograma (ECG)

Es el primer estudio en todo niño que se desmaya: busca QT largo, preexcitación (Wolff-Parkinson-White), bloqueos y otros patrones que avisan de arritmias. Dura 5 minutos y no duele.

ECG pediátrico

Ecocardiograma

Cuando hay soplo, dolor de pecho, desmayo de esfuerzo o antecedente familiar: confirma que la estructura y la fuerza del corazón sean normales.

Ecocardiograma pediátrico

Holter de 24-48 h

Cuando los síntomas se repiten o hay palpitaciones: graba cada latido durante uno o dos días para atrapar una arritmia que el ECG de consultorio no vio.

Cómo es el Holter en niños · Servicio Holter

Prueba de esfuerzo

Si el desmayo fue con el ejercicio: reproduce el esfuerzo de forma controlada y observa el ritmo, la presión y los síntomas.

Prueba de esfuerzo pediátrica

Mesa inclinada (tilt test)

Cuando los desmayos son repetidos y no queda claro si son vasovagales, o cuando hay mareos ortostáticos importantes: reproduce las condiciones del desmayo de forma segura mientras se vigilan ritmo y presión.

Mesa inclinada pediátrica

Monitor implantable o estudio electrofisiológico

Solo en casos seleccionados: desmayos repetidos sin explicación con sospecha de arritmia, o cuando el ECG ya mostró una vía accesoria o una arritmia que se puede tratar.

Estudio electrofisiológico

No todos los niños necesitan todos los estudios. De hecho, una de las conclusiones de las series de urgencias pediátricas es que una evaluación "a ciegas" (electroencefalograma, tomografía, muchos análisis) resulta cara, tardada y frustrante, mientras que una historia clínica bien hecha dirige los estudios a quienes sí los necesitan [1].

¿Qué pasa si el desmayo sí es del corazón?

Esta es la parte que a los papás más les alivia escuchar: las causas cardíacas de desmayo en niños, cuando se identifican, en su gran mayoría tienen tratamiento. Una taquicardia supraventricular o una vía accesoria (Wolff-Parkinson-White) pueden curarse de forma definitiva con una ablación con catéter, que en nuestro equipo hacemos con Cero Fluoroscopía (sin radiación, con mapeo 3D). El síndrome de QT largo se controla con medicamento y medidas específicas. Un bloqueo que hace latir el corazón demasiado lento se resuelve con un marcapasos. Y el síncope vasovagal, que es el más común, se maneja con educación, hidratación y maniobras que el niño aprende a usar cuando siente que "se va".

Encontrar la causa no es para asustarse: es para que el niño vuelva a la escuela, al deporte y a su vida con la tranquilidad de saber qué tiene y qué hacer.

¿Y si vivimos fuera de la Ciudad de México?

Atendemos familias de toda la República. Si tu hijo se desmayó y vives en otro estado, escríbenos por WhatsApp para una orientación inicial que nos permita decidir si conviene una consulta presencial o una videollamada; con el electrocardiograma que ya tenga (una foto clara del trazo) y la descripción del episodio podemos orientar el siguiente paso y coordinarnos con su pediatra o cardiólogo local. Cuando se requiere un procedimiento como la ablación sin radiación, se programa en cualquier parte de la República: si es necesario por el bienestar de tu hijo, nos movemos hasta donde esté.

Preguntas frecuentes sobre el desmayo en niños

¿Por qué se desmayó mi hijo de la nada? Casi siempre no fue "de la nada": al reconstruir el episodio aparece un desencadenante (estar de pie mucho tiempo, calor, ayuno, dolor, ver sangre, un susto) y un aviso previo (calor, náusea, visión borrosa, palidez). Ese es el síncope vasovagal, la causa más frecuente en niños y adolescentes. Si de verdad no hubo ningún aviso ni desencadenante, o si ocurrió durante el ejercicio, se estudia con un electrocardiograma y valoración cardiológica.

¿Un desmayo en un niño es peligroso? En la gran mayoría de los casos no: es un reflejo benigno que se recupera solo en menos de un minuto. El riesgo está en el pequeño grupo de desmayos de origen cardíaco, que se reconocen por sus banderas rojas: desmayo durante el ejercicio, sin aviso, con palpitaciones o dolor de pecho, disparado por un susto o ruido fuerte, o con antecedente familiar de muerte súbita en jóvenes. Esos sí requieren valoración pronta.

¿Qué hago si mi hijo se desmaya? Acuéstalo boca arriba, súbele las piernas, afloja la ropa y déjalo acostado varios minutos aunque ya haya despertado. Fíjate cuánto tarda en despertar, cómo se veía y qué estaba haciendo antes; si alguien lo grabó, guarda el video. Llama a urgencias si no despierta en 1-2 minutos, se desmayó haciendo ejercicio, se golpeó fuerte la cabeza, se puso morado o tiene dolor en el pecho o palpitaciones.

¿Qué estudios le van a hacer? A todo niño que se desmaya se le hace una historia clínica detallada, exploración con presión arterial acostado y de pie, y un electrocardiograma. Según lo que se encuentre, pueden agregarse ecocardiograma, Holter de 24-48 horas, prueba de esfuerzo o mesa inclinada. La mayoría de los niños con un desmayo vasovagal típico no necesita más que la historia clínica y el electrocardiograma.

¿Mi hijo se marea al levantarse y se pone pálido: es lo mismo que un desmayo? Es un mareo ortostático: al ponerse de pie, el cuerpo tarda unos segundos en ajustar la presión y el cerebro recibe menos sangre. Es común en adolescentes que crecen rápido, duermen poco o toman poca agua. Si solo es mareo breve que se quita al sentarse, suelen bastar medidas generales; si llega al desmayo completo, se repite mucho o viene con palpitaciones, se valora igual que cualquier síncope.

¿Necesitas orientación?

Si tu hijo se desmayó y no sabes si fue "de esos normales" o hay que revisar el corazón, podemos valorarlo con calma, revisar su electrocardiograma y decirte con claridad si hace falta algo más.

Agenda con el Dr. Ovidio Cortazar, Electrofisiólogo Cardíaco Pediátrico. 📱 WhatsApp: 55 2968 2922 📩 dr.cortazar@kindoc.com.mx 🔎 Conoce el servicio: Mesa inclinada (tilt test) pediátrica

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Referencias

[1] Massin MM, Bourguignont A, Coremans C, Comté L, Lepage P, Gérard P. Syncope in pediatric patients presenting to an emergency department. The Journal of Pediatrics. 2004;145(2):223-228. DOI: 10.1016/j.jpeds.2004.01.048

[2] Brignole M, Moya A, de Lange FJ, et al. 2018 ESC Guidelines for the diagnosis and management of syncope. European Heart Journal. 2018;39(21):1883-1948. DOI: 10.1093/eurheartj/ehy037

[3] DiMario FJ. Prospective study of children with cyanotic and pallid breath-holding spells. Pediatrics. 2001;107(2):265-269. DOI: 10.1542/peds.107.2.265

[4] Driscoll DJ, Jacobsen SJ, Porter CJ, Wollan PC. Syncope in children and adolescents. Journal of the American College of Cardiology. 1997;29(5):1039-1045. DOI: 10.1016/S0735-1097(97)00020-X

Dr. Ovidio Alberto Cortazar Reyes. Facultad Mexicana de Medicina, Universidad La Salle. Pediatría y Cardiología Pediátrica. Alta Especialidad en Electrofisiología Cardíaca. Médico adscrito al servicio de Electrofisiología Cardíaca Pediátrica del Hospital Infantil de México Federico Gómez. Cédulas profesionales: C.P. 8053818, 10728484, 11085216. Fundador de CorTuum Cardiac Electrophysiology · Socio fundador de KINDOC.

Este contenido es informativo y educativo; no sustituye la valoración médica individual. No diagnostica ni prescribe tratamiento. Ante síntomas, acude a valoración con un especialista. Aviso de Publicidad COFEPRIS No. 2609142002A00457.

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